11 de julio de 2010
HOMENAJE A OSVALDO Y A EMILIO FRESEDO
Se descubrió una placa en la casa en que vivieron

Por Haydée Breslav
Organizado por la Comisión permanente Osvaldo Fresedo, se realizó el 9 de julio un acto durante el cual se descubrió una placa en homenaje al músico y a su hermano, el letrista Emilio, en el frente de la casa donde ambos vivieron, ubicada en la avenida Del Campo 1270, de La Paternal.
Se trata de una mayólica que ostenta la siguiente leyenda: “Osvado y Emilio Fresedo. Ídolos del tango. El recuerdo eterno del barrio de La Paternal. 18-11-2009. Comisión Homenaje”.En primer término el coordinador de la actividad, Adolfo Melnik, destacó la significación de la fecha y expresó, entre otros conceptos, que “una forma de luchar por la soberanía es poner, en cada lugar donde alguien haya hecho algo por nuestra identidad cultural y social, una señal de que el pueblo no lo abandona”.
Recordó asimismo que en noviembre del año pasado, en ocasión de cumplirse 25 años de la muerte de Osvaldo Fresedo, la Comisión colocó un cartel con el nombre del maestro en el bulevar ubicado en la nombrada avenida, entre la de Elcano y el paso a nivel del ferrocarril ex Urquiza, que en virtud de una ley de 2004 llevaba el nombre del Pibe de la Paternal sin que hasta el momento hubiera nada que así lo indicara.
Posteriormente habló de “programar nuevas actividades y luchar por la recuperación de un lugar emblemático como el Cine Teatro Taricco”, y enfatizó: “Allí debemos dirigir ahora nuestras fuerzas para marcar, también en ese lugar, el territorio de la cultura nacional”.
El homenaje incluyó la lectura, por parte de Melnik, de precisos y documentados textos sobre la vida y obra de Osvaldo y de Emilio Fresedo, elaborados por Mirta y Jorge Glusman; asimismo pudimos escuchar el inconfundible sonido de la orquesta del gran maestro en versiones dispuestas por el musicalizador Diego Pissotti, y que nos permitieron apreciar, entre otras, esa magnífica interpretación de Perdóname, de Cátulo y Chupita Stampone, con la voz de Héctor Pacheco.
El momento más emotivo fue el del descubrimiento de la placa, que estuvo a cargo de José Gómez, quien la donó, y de la artista plástica Sara Shejner, autora de un notable retrato de Osvaldo Fresedo.
No podía faltar una secuencia musical, que en la oportunidad estuvo a cargo de Laura Rivadeneira, quien cantó Nieblas del Riachuelo, de Cobián y Cadícamo; Flor de lino, de Stampone y Expósito, y Mariposita, de Aieta y García Jiménez.
El cierre le correspondió al baile, y fue confiado a una pareja que, según se informó, asiste al taller de tango del Centro Cultural Osvaldo Pugliese.










