12 de enero de 2012
NUEVA MUESTRA ANUAL DEL TALLER EXPRESIÓN
Variada, concurrida y cordial
Por Haydée Breslav

En la sala Leopoldo Presas de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP) se realizó la muestra de fin de año del taller de artes plásticas Expresión, que dirigen el pintor Pedro Gaeta y el ceramista y escultor Maximiliano Abbiati.
La inauguración contó con una concurrencia de más de doscientas personas, que desbordaron las instalaciones de la sala y debieron ubicarse en la vereda.En la oportunidad habló el secretario de la SAAP, Daniel Chiaravalle, quien manifestó que era “un honor y un orgullo presentar la muestra del taller de Pedro y de Maximiliano” y que también lo era anunciar “que la institución había sido declarada sitio de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad”.
Se refirió luego a la historia de la entidad diciendo, entre otras cosas, que “llegó a tener en un tiempo alrededor de cinco mil socios”, e invitó a los presentes a asociarse, puesto que ello significaría pasar a “ser parte de una institución histórica que reunió a los grandes artistas de la plástica nacional de todos los tiempos”.
Acerca de los servicios que brinda la SAAP a los socios, precisó que incluye asesorías legal y contable, que “a los que son estudiantes o nuevos en el camino del arte, la institución los ayuda en la formación” y mencionó otras ventajas: “Juntos somos más, y de esta manera podemos peticionar o solicitar determinados beneficios que hacen a la labor del artista plástico como pensiones, subsidios y becas”, señaló.
Por otra parte, puntualizó que no hacía falta “ser artista plástico para ser socio de SAAP” y que bastaba con “ser amante del arte” para figurar “como socio adherente”; además, observó: “Los beneficios son exactamente los mismos que para el socio activo, salvo en actividades como salones y concursos”.
Consultado acerca de la muestra, destacó “la riqueza de la variedad”, así como “las inquietudes y las ansiedades típicas de los alumnos de un taller de arte” y consideró que se trataba de “muy lindos trabajos, llenos de frescura”. Al respecto, agregó: “Se puede ver que todos son diferentes y no se parecen a los trabajos de Pedro, lo que nos está mostrando su calidad de profesor, porque permite que el alumno desarrolle su propia creatividad y exprese lo suyo; por supuesto que él orienta y ayuda en lo que hace a la parte técnica de la obra”.
Son cinco los años que María Laura Roca lleva asistiendo al taller de dibujo y pintura. “Para nosotros es un espacio muy especial y muy nuestro, porque el ambiente, la gente, la compañía de Pedro y la libertad que da para que cada uno busque su estilo y desarrolle su talento, lo hacen muy placentero”, opinó.
Isabel Ochagavía estuvo de acuerdo. “Yo empecé a principios de año; si bien siempre me gustó mucho la pintura y pinté durante varios años, había dejado por mucho tiempo. Fui al taller de Pedro y me enamoró el artista que es; como dice Laura, es un placer estar allí, trabajar y sacar de adentro lo mejor de sí”.
Gabriela Murúa es vecina de Pedro y, desde hace seis años, también su alumna. Destacó la experiencia de “descubrir lo que cada uno puede dar, con muchísimo respeto por parte de él, sin querer influenciarnos con su manera de pintar”, y definió: “Eso solamente lo tienen los grandes maestros”.
Las tres coincidieron en resaltar “el ambiente de libertad y de respeto que se da en el taller, donde hay estímulo, hay abrazo, hay alegría, hay cafecito, hay mucho afecto”.
La amplitud de la convocatoria no sorprendió a Maximiliano Abbiati, coordinador del área de cerámica. “Todos me dicen ‘cómo convocaron, qué cantidad de gente’, y yo ya ni me doy cuenta, porque siempre pasa así; hay mucho afecto y solidaridad social en el taller. Algunos me preguntan, por ejemplo, cuántos años hace que viene esa mujer y les digo que hace veinticinco o treinta años es alumna de Pedro; y esto se da porque hay una humanidad impresionante, que es la que convoca”.
Acerca del clima tan cordial en que transcurrió todo, observó: “Mirá, recién salía Pedro a la calle con un tupper con empanadas a ofrecerle a la gente [que no pudo entrar]; eso lo pone en un lugar diferente de cualquier otro artista que se la crea o genere una cosa de elegido, y es lo que hace que la gente quiera venir, estar y compartir, en un lugar de igualdad; fijate que, en el catálogo, profesores y alumnos están todos en la misma lista. Eso es el taller”.
Nos contó asimismo que, desde hace aproximadamente dos años, el área a su cargo cuenta con dos nuevos docentes, Cristina Iafigliola e Ignacio Rodríguez.
“Trabajo con un grupo muy lindo de alumnas, que hacen tanto alfarería como modelado”, comentó Cristina, y añadió que “a veces vienen con propuestas, y entonces se las guía; otras veces están dudando, y se las ayuda un poquito más”. En sus palabras, “lo que uno más hace es estar ahí para orientar, contener, impartir algo de técnica a los que recién empiezan, y después enseñarles a volar”. Señaló cuán significativo es el hecho de que los alumnos “puedan desarrollar su confianza, pararse firmes, sentir que pueden hacer su trabajo y poner en ese trabajo el alma”, y enfatizó: “La tarea más importante es darles esa confianza y esa seguridad”.
Por su parte, Ignacio tiene a su cargo “un grupo de siete u ocho personas; va variando según el momento del año”. A su juicio, en su función, “más que nada se ven las inquietudes con las que viene el alumno y las cuestiones que se le pueden ayudar a resolver técnicamente”.
De paso por Buenos Aires, Annick Cousin, una amiga francesa del taller, no quiso perderse la inauguración. “Estoy muy emocionada por la exposición organizada por el taller Expresión con Pedro, Maxi y sus respectivos alumnos, y con la ayuda de la SAAP”, nos dijo. Y reiteró: “Es un momento de mucha emoción este reencuentro con tantos amigos; mis felicitaciones al taller y a sus maestros”.
Por último, manifestó Pedro: “Pudimos lograr otra muestra con el taller Expresión, y esta vez también con la cerámica, de modo que es una muestra integral donde participan los tres profesores de esa disciplina y yo, con dibujo y pintura”.
Aclaró que “hay lugares para exponer donde no es posible mostrar escultura ni cerámica porque, como se desarrollan actividades culturales, solamente se pueden exhibir cuadros colgados en la pared”.
Y se congratuló: “Tuvimos la suerte de que la Comisión Directiva de SAAP nos invitara, y estamos contentos porque hubo un mundo de gente”.










