TPL_GK_LANG_MOBILE_MENU

ban1217

Desde las Comunas 11 y 15 de la Ciudad de Buenos Aires
 15 de diciembre de  2017

24 de agosto de 2010

CHARLA DEBATE EN LA BIBLIOTECA BECCIÚ

Singulares apreciaciones sobre San Martín y Bolívar

 

Por Haydée Breslav

En la Biblioteca Popular Juan María Becciú, ubicada en el Pasaje Granada 1660, de La Paternal, se desarrolló una charla debate organizada por los centros culturales La Muralla y Osvaldo Pugliese, y la agrupación Mujeres de Izquierda, como parte del ciclo de actividades relativo al Bicentenario y denominado “200 años ¿de qué?”.

Según se anunció, el tema de la charla era “Bolívar-San Martín” y, a modo de subtitulo, “caminos de liberación en Nuestra América”; intervinieron en ella el especialista argentino Pablo Jaitte y el venezolano Modesto Guerrero, con la participación como moderador de Adolfo Melnik.
“Un grupo de vecinos y de amigos del centro cultural y de otras organizaciones decidimos encontrarnos para reflexionar sobre el sentido de este momento histórico, y empezamos a pensar no sólo qué nos pasaba hoy, sino de dónde veníamos y qué ideas habíamos construido y, por otro lado, hacia qué sociedad queríamos avanzar”, expresó en la apertura Alejandro Zubieta, de La Muralla.
Seguidamente, Melnik observó, con referencia a la célebre entrevista de Guayaquil, que en “la historia argentina que nos fue enseñada en la escuela pública siempre apareció con algunos claroscuros y algo misteriosa la reunión San Martín-Bolívar”, que “la gran mayoría de la población vive todavía con ese misterio” y anunció: “Todo esto es lo que hoy, con esta charla, pretendemos dilucidar, y quitar esa rémora de misterio sobre cómo fue la historia, porque hay docentes y hay gente que se ocupa de traerlos [a esos hechos] a la luz, para que se conozca la verdad”.

“La línea más avanzada de la Revolución de Mayo”
El primer expositor fue Jaitte, quien hizo una introducción en la que manifestó que “para poder entender la historia hay que estar muy interesado por el presente, y con ánimos de transformación”. Y prosiguió: “Esa es la perspectiva desde la cual uno puede entender un estudio y un análisis un poco más científico”.
A continuación, precisó: “En la medida en que uno esté interesado en hacer las transformaciones revolucionarias que este presente nos plantea, va a tener un punto de vista más exacto o más objetivo, sabiendo que la objetividad completa de los procesos del pasado no existe”.
Con referencia al principal tema de la convocatoria aseguró, entre otras consideraciones, que “San Martín es un ejemplo de firmeza en sus objetivos”, a los que “aportó toda su experiencia como militar” y que “sus virtudes militares son justamente su lado fuerte”. Por otra parte, observó que “en cierto grado y medida” se había “automarginado excesivamente de la política”.
Seguidamente, volvió sobre “su lado fuerte, que fue tan útil al servicio del objetivo independentista” porque, según explicó, San Martín “vio claramente que los intentos por el Alto Perú no se podían sostener”, propuso que “Güemes con sus gauchos ofreciera una guerra de desgaste y defensiva” y decidió “dedicarse desde Cuyo a la preparación del ejército [para] el cruce de la cordillera y [encarar] luego la campaña por mar hacia el Perú”.
Subrayó asimismo que el ejemplo sanmartiniano “se emparenta con la línea más avanzada de la Revolución de Mayo y el proceso posterior, en el sentido de que expresa la idea de ‘no al cambio de amo’, es decir, de no enfrentar la vieja dominación buscando la vía para llegar a acuerdos y a nuevos estatutos serviles o coloniales con otras potencias”.
Refirió que “en Buenos Aires había varios representantes de la línea de negociar” para “hacer un cambio de amo”, y que “entonces San Martín opera en el sentido de precipitar la declaración de independencia como paso previo a la campaña libertadora”; recordó también que “a días de esa declaración del 9 de julio de 1816, se agrega ‘y de toda otra dominación extranjera’”.

Los límites de San Martín
Por su parte, Guerrero inició el único, y breve –considerando la extensión de los dedicados a otras cuestiones– tramo que concedió al tema principal, diciendo: “Bolívar tuvo una característica: resolvió asuntos teóricos, políticos y geopolíticos, o sea, de estadista, que no pudo resolver San Martín, y no le quita ningún mérito a San Martín: no los pudo resolver Monteagudo, que para mí es lo más avanzado que produjo este país en pensamiento americano”.
Añadió, como “dato curioso”, que “San Martín sólo ejerció gobernatura, o sea, fue jefe de Estado, un año” y que “ni antes ni después quiso, o pudo, o ambas cosas a la vez, ser jefe de Estado”. Y acotó: “Bolívar fue jefe de Estado”.
Con relación a la entrevista de Guayaquil, dijo que “no hay ningún testimonio, ni siquiera el del edecán de Bolívar” y que “lo que sí se puede saber es que Bolívar pudo desarrollar en la zona norte de América del Sur lo que San Martín no pudo”.
Refiriéndose a las virtudes militares de ambos próceres, opinó que “Bolívar no era mejor general militar que San Martín, porque no tenía la experiencia” de este, quien “fue un genio militar porque se formó desde los 12 años, en África, como líder militar”, pero que “Bolívar lo fue como estratega”. Y continuó: “¿Cuántas batallas hubo acá, en la zona? Una, San Lorenzo. ¿Saben cuántas batallas tuvo que enfrentar Bolívar, y su generación militar, allá? Tres por mes”. 
Seguidamente, manifestó: “San Martín se limita, se pone su propio límite, porque él ha podido decidir otra cosa; era un líder, un hombre destacado en la historia, podía correr su límite hacia adelante, [pero] no, lo dejó allí donde estaba”.
Cerró el segmento con las siguientes expresiones: “Los líderes tienen esa capacidad que no tiene el que no es líder: él se pone su límite. Y San Martín se puso el suyo, porque ha podido decir ‘al carajo el Directorio, coño, me junto con Bolívar, o divido el Directorio’ y tenía autoridad. No sé qué se hace en ese caso, hay que preguntarle a San Martín, pero algo había que hacer, no quedarse como él enchinchorrao, se fue a Europa y volvió, etcétera” (sic).    
Por último, los panelistas contestaron preguntas de los asistentes: no pocas de esas preguntas y respuestas guardaron más relación con cuestiones puntuales y generales de la actual política nacional e internacional que con el tema de la convocatoria. En ese contexto, se destacaron los elogios prodigados por Modesto al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Al término de la reunión, el misterio de Guayaquil seguía sin develar.

Secciones

Nosotros

Contacto